Gwendoline

jueves, 8 de noviembre de 2007

Pan y Cebolla.



La cebolla es escarcha

cerrada y pobre.
Escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla,
hielo negro y escarcha
grande y redonda.

En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba.
Pero tu sangre,
escarchada de azúcar
cebolla y hambre.

Una mujer morena
resuelta en lunas
se derrama hilo a hilo
sobre la cuna.
Ríete niño
que te traigo la luna
cuando es preciso.

Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.

Es tu risa la espada
más victoriosa,
vencedor de las flores
y las alondras.
Rival del sol.
Porvenir de mis huesos
y de mi amor.

Desperté de ser niño:
nunca despiertes.
Triste llevo la boca:
ríete siempre.
Siempre en la cuna
defendiendo la risa
pluma por pluma.

Al octavo mes ríes
con cinco azahares.
Con cinco diminutas
ferocidades.
Con cinco dientes
como cinco jazmines
adolescentes.

Frontera de los besos
serán mañana,
cuando en la dentadura
sientas un arma.
Sientas un fuego
correr dientes abajo
buscando el centro.

Vuela niño en la doble
luna del pecho:
él, triste de cebolla,
tú satisfecho.
No te derrumbes.
No sepas lo que pasa
ni lo que ocurre.




NANAS DE LA CEBOLLA
Miguel Hernández





Enterarte que una amiga tiene esclerosis múltiple cae como un jarro de agua fría, pero no lo llegas asimilar y darte cuenta de lo que es, hasta que no se lo cuentas a alguien y es como caer al vacío.


miércoles, 7 de noviembre de 2007

la mujer y el caballo.


Era precioso ver a esa mujer hablandole al caballo tan cariñosamente.









El caballo parecía saber perfectamente lo que le estaba diciendo.

martes, 6 de noviembre de 2007

A veces creemos saberlo todo.

Confiamos en los demás creyendo saber sus sentimiento, que más tarde nos damos cuenta que no podíamos estar más lejos de la verdad.





(aunque creas que sí,no, no te adoro ni me encantas, solamente te quiero y más que a nada.)


shhhhhh....

No.


Si no sales en mis fotos, quizás es que mi corazón no quiere mostrarte.




aunque


-sigue queriéndote-